CONQUISTA ROMANA
La supremacía de la ciudad y su importancia bajo dominio del Imperio queda constatada con la construcción de dos vías comerciales:
La Vía augusta, que unía a Gades con Roma, pasando por otras ciudades importantes del Imperio.
La Vía de la Plata, que unía a Gades con Asturias y el Norte de la Península.
Uno de los productos más exquisitos de todo el Imperio y demandado por las mejores familias era producido en Cádiz desde época fenicia. Estamos hablando del Garum , una salsa realizada a partir de las vísceras de diversos pescados.
Cádiz también está presente en la Guerra Civil de Roma, cuando los del bando pompeyano mandaron construir barcos en Cádiz y saquearon el templo de Hércules (muchos coinciden con que este templo es el antiguo templo de Melkart). Pero los gaditanos cierran las tropas a las tropas pompeyanas, y éstas son derrotadas por el ejército de César. Gracias a este apoyo por parte de Cádiz al emperador, éste, en el año 49 a.c. le concede a Cádiz la ciudadanía romana y la eleva a la categoría de municipio. Aunque Estrabón nos cuenta como César abolió algunas costumbre gaditanas autóctonas por considerarlas bárbaras. Pero esto no tuvo que tener una importancia relevante para la ciudad.
Pero, al igual que en todo el Imperio, la decadencia económica y la inestabilidad política se empieza a dejar notar en la ciudad a partir de la segunda mitad del siglo III y durante el siglo IV, hasta que el Imperio entero caerá bajo la dominación de los pueblo bárbaros.
El legado urbanístico que ha dejado el dominio romano en la ciudad no es mucho, ya que a lo largo de toda la historia de Cádiz se ha ido construyendo encima de los edificios ya existentes. Lo que sí podemos ver es el teatro romano, de gran tamaño (comparado con otros realizados en otras provincias del Imperio). Pero las excavaciones realizadas no han podido sacarlo a la luz en su totalidad, ya que la parte baja del edificio está bajo construcciones de vivienda actuales, en el barrio del Pópulo.