Bajo el dominio de los cristianos, la ciudad de Cádiz se empezó a amurallar. Prueba de ello son las numerosas puertas que todavía hoy podemos ver, como el Arco de la Rosa (Puerta del Arrabal de Santiago), la Puerta Norte o Puerta del Mar (Arco del Pópulo) o la Puerta del Arrabal de Santa María (Arco de los Blancos).
No fue hasta la conquista de Granada en 1492 cuando se terminaron losa ataques a Cádiz, que fue continuamente asaltada por piratas y musulmanes bereberes del Norte de África debido, sobre todo, a la importancia creciente de Cádiz adquirida por su puerto de mar.
Desde su reconquista, Cádiz siempre gozó de privilegios, como el concedido por Juan I en el año 1385, por el cual se quedaba exenta de pagar a la corona el Impuesto de Almirantazgo y Anclaje.
Durante las décadas siguientes fueron aumentando estos privilegios concedidos por los sucesivos monarcas cristianos. Uno de los más importantes es el Privilegio Rodado entregado a Cádiz en 1943 y conservado hoy día en el Archivo Municipal de la ciudad de Cádiz. |